Carromato

Author: Alberto J. Salas Oblitas / Etiquetas:

Latas y zapatos, ¡Clap!, ¡Permiso! Sucesiones de edificios grises. Agua del canto y carne de verduras inmediatas se asoman a mi rostro. Compresión de los pistones y gesto que anida en los sacos y las bolsas, gesto de lo pesado y difícil de llevar.

Siempre que dicen: “al fondo hay sitio” responde el clapson radiante de inquietud. Lapislázuri en los retrovisores. La señora compró magnetos zooformos que piensan mi niñez como la simple labor del coleccionista. Recuerdos. Mi gris alfajor colgándose pastoso bajo el paladar de las mañanas. Chompas de cuadros y líneas formando paralelas el tráfico. Caramelos ofrecidos a las bocas, cientos de ¡Crunch! virando fastuosos hacia los paneles: “Gran Banda de la Cumbia - 30 de Febrero”…

Las arrugas del anciano contienen minerales que brotan de mis ojos; sus manos resecas, me piden que las tome para ensayar un saludo a cuatro manos: “Buenos días clientela de la urbe”. Pavimento desnudo. Brincos que dan los caballos de fuerza. Brincos que surfean mulanovich los vaches, se desgranan sin junturas, para caer como semilla en el concreto. Desbocado cigüeñal. Frenos de viraje cinco octanos.

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